jueves, 17 de septiembre de 2009

Pausa nº 24.

Decidí dejar atrás el anonimato. Dejaré de ser La Chica de al Lado, y pasaré a ser rro (el apócope de Rocio, que por cuestiones estéticas me gusta escribirlo con doble R y minúscula). No me pregunten por qué. Digamos que la vecina cumplió su ciclo, es todo.

5 comentarios:

Ale dijo...

Yo me quedo con la descripción a la derecha de tu blog, con esa mezcla de Paolo y Moria junto con Valeria y tus abuelas :D

Pero también podemos agregar el rro, y cuando te quieras dormir cantarte el arroró (malísimo, lo sé). Aprovecho esta pausa para ir a hacerme un café, ocasión más que certera con las donuts de chocolate que tengo mirándome en la cocina hace media hora.

rro. dijo...

Ale, gracias por pasar siempre, y comentar. De verdad se aprecia el tiempo dedicado a esas cosas.

En cuanto a la pausa, sí. Mi descripción sigue siendo la misma, sólo que decidí hacerme cargo de ella :)

Un abrazo.

El Vocero dijo...

Me pregunto qué significado intrínseco tendrá esa frase última que comentaste.

Vaso mitad lleno ahora?

Ignacio Reiva dijo...

Bienvenida sincera vecina. Un gran beso.

Narrador de Historias dijo...

en buena hora amiga. en buena hora.