A Maru, más conocida tal vez como Clásica y Moderna...
El viento le desordenaba aún más su cabello ondulado.
El aroma a lavanda que se fintraba por la ventanilla
completamente abierta del vagón parecía expandirle
los pulmones, en una especie de milagro natural.
Se notaba que en su mochila no llevaba demasiadas cosas,
pero que en cambio iba cargada de sueños,
sobre los que escribía en el mismo momento en el que otra
jovencita estiraba las piernas en el pasillo.
Aires de paz, libertad, y un poco de revolución
era todo lo que necesitaba en ese momento,
y sentía, como nunca antes,
que estaba yendo por la vía correcta.
Las cosas que dejaba en su ciudad
no quedarían del todo atrás,
pero sabía que al volver nos las percibiría de la misma manera...
ya no volverían a hacerle daño jamás.
.jpg)

