La pálida ~ Eduardo Galeano



Mis certezas desayunan dudas. Y hay días en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno. Entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.
Voy a hablar de mí...

soy la persona que tengo más cerca.


Vuelta nº 191 - Expuesta.

No deja de sorprenderme tu forma de amarme,
y la poca conciencia que tengo de eso.
Pocas veces comprendo que a tu manera, silenciosa,
me demostras mayor interés y preocupación que cualquiera.
No termino de convencerme de que estás al lado mío,
siempre dispuesto a darme la mano para que no me pierda.
Insatisfecha con mis actos,
no encuentro el punto donde no sofocarte sin descuidarte.
No consigo conformarme con mi modo de abrazarte,
no cabe en mis brazos todo lo que quiero darte.


Ahora, se que seguramente leas esto.
Y es la mejor forma que tengo de decirte que estoy agradecida por eso, 
por tu tiempo y tu curiosidad.
Te amo.

1 cabezas giraron sobre el spiedo:

Pablix dijo...

Qué lindo!!!

Se te nota muy feliz, y eso irradia felicidad por ahí.

Saludos!
http://paradoenelabismo.blogspot.com

y cuanDo se aclaRe nuEstro pensamieNto...

¡VAMOS A VOLAR!