La pálida ~ Eduardo Galeano
Mis certezas desayunan dudas. Y hay días en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno. Entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.
Pausa nº 71 - Cut the kids in half.
(Tenia ganas de publicar una entrada con ese nombre)
En el círculo...
Irrelevantes,
¿En qué estaba pensando...?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 cabezas giraron sobre el spiedo:
genial... es un buen consejo, qué más le pongo a la sopa?
Publicar un comentario en la entrada