La pálida ~ Eduardo Galeano



Mis certezas desayunan dudas. Y hay días en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno. Entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.
Voy a hablar de mí...

soy la persona que tengo más cerca.


Vuelta nº 188 - Un corazón no se endurece porque sí...

El peso de los sueños, los rencores, los olvidos, las promesas, las frustraciones y las ganas se hacía sentir cada vez más sobre sus zapatos. Su bolso lleno de cansancio y de planes estaba a punto de explotar. Había cambiado los aros por dudas, los anillos por confusiones y su sonrisa por una mueca extraña y vacía. Su cuerpo la desconocía y se quejaba como podía. Sus ojos, más brillantes que nunca, ardían ya de tanto llorar.


5 cabezas giraron sobre el spiedo:

Motor Psico dijo...

Puedo decir que hay veces que suelo compartir esos sentimientos..

i like it tu blogggg cumpa :)

Morra. dijo...

[...]
Con el corazón en llantas, solo veía pasar personas, horas, días , meses , risas, abrazos y besos vacios por su vida.
[..]

JAjaja ! Muy buen blog ! , te vi en el epec, Pasate si queres.
Saludos :D

Capitan Bondiola dijo...

Totalmente mi HOY.

Paula y punto. dijo...

Esa sensación de estar secándose, en primavera y a contratono. Uf!

Merlina dijo...

espero ilustrar lo que me transmite tu relato si te digo que tiene capacidad fílmica, logra que lo imagines como una cinta d video.

y cuanDo se aclaRe nuEstro pensamieNto...

¡VAMOS A VOLAR!