martes, 4 de agosto de 2009

Vuelta nº 51.

Mis días se tornaron una montaña rusa descompuesta: siempre en el mismo punto del mismo lugar. Ojo, por ahí arranca, da unas vueltas, y vuelve a frenar.
Ahora que la que frena soy yo, y me dentengo a pensar, reparon en qie mis escritos son muy personales, no pueden identificarse los terceros.
Pero siento así. No puedo escribir lo que no siento. No puedo sentir por terceros.
El tema es que, a algunos (alguno, uno, él) el papel de terceros les queda chico.

2 comentarios:

M dijo...

a veces yo tambien me siento como en una montaña rusa, pero es porq mi vida ya da tantas vueltas y vueltas que me produce nauseas y mareos ^^
un besote, genia como siempre ;)

El Vocero dijo...

No pueden y no deben. Los terceros por algo no son Yo o Tu, sino él.

Tu, mi, nuestra montaña rusa es en realidad una hojarasca, donde las hojas se mueven en círculo pero recaen en el mismo lugar.

Beso