La pálida ~ Eduardo Galeano



Mis certezas desayunan dudas. Y hay días en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno. Entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.
Voy a hablar de mí...

soy la persona que tengo más cerca.


Vuelta nº 196 - Me estoy poniendo vieja.

Empecé a quererme más y llorarte menos.
Aprendí a preocuparme menos y sonreír más.
Comprendí que la vida no está escrita en ningún lado,
y que las circunstancias cambian como una tormenta cambia la dirección del viento.
Entendí que hay personas necesarias,
pero sólo una indispensable, y esa soy yo.

3 cabezas giraron sobre el spiedo:

Tierra dijo...

Genial!!!!1 me encanta, me encanta, me encanta que pienses asi!!!!!!! exitos mujer. Tengo que hbalar contigo, asi q si te veo conectada o me ves chiflame.

JanusM dijo...

Después de casi un año vuelvo a comentar en un blog, no se es como que son palabras que podrían ser mias... algo tienen... me gustan

Abrazo muchacha...

La gitana dijo...

Coincido

y cuanDo se aclaRe nuEstro pensamieNto...

¡VAMOS A VOLAR!