jueves, 21 de abril de 2011

Vuelta nº 176 - De sensiblerías perdidas...

Por momentos me doy cuenta que hay algo dentro mío que nunca cambia... Como conmoverme hasta el llanto con imágenes que nadie más nota (o tal vez sí)...
El miércoles al salir de la facultad, me subí al colectivo lagrimeando... y es que en la parada había sentados una mujer cuarentona y un chico de más o menos mi edad. El sostenía un paraguas un tanto chanfleado (siendo honesta se estaba mojando su hombro izquierdo) y ella leía en voz alta, lentamente, con voz dulce, y cada tanto dirigía su mirada al chico para asegurarse que él estuviera entendiéndola... él sonreía. Se notaba en ese gesto que la comprendía, y que le agradecía silenciosamente que leyera para él esas páginas que no podía ver...

miércoles, 20 de abril de 2011

Pausa nº 60 - Y sin embargo se mueve...

Pude cambiar la configuración del blog y ahora puedo editar las entradas como a mí me gusta... eso frenaba un 50 % mis vueltas, ahora puede ser que escriba más seguido.



Material no falta eh.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Vuelta nº 175 - Volvemos a las entradas sin nombre.


Abrí el blog sin nada preparado.

El domingo fui a ver La Renga y volví con muchas ganas de escribir, pero no tuve tiempo... entonces lo dejé pasar, pensando que cuando volviera a mi cuaderno virtual, recaería necesariamente sobre eso, dado que mi vida no cambia mucho... y ahora, ahora se me junta todo, pero vamos por partes.

¿Qué decir del domingo? llegué a casa feLiz, sorprendida, y lo admito, un poco decepcionada. Escuché temas que no me los esperaba... escuché un tema que no escuchaba hacía dos años, porque es de esos que te marcan y te traen al corazón momentos feos... escuché un tema que jamás pensé que escucharía en vivo, de esos temas que te mueven todo adentro y te dejan con la sensación de que el recital podría terminar en ese momento, que estarías satisfecho de cualquier forma. Me quedé con ganas de escuchar otros temas, como se sabe, no existe el recital perfecto con tu lista perfecta. Pero bueno, la esperanza es lo último que se pierde (dicen...). En fin, volví a ser feliz como en cada banquete... una vez más me vacié de esas cosas que nublan la mente y disfruté de estar en medio de miles de personas que compartían conmigo un mismo amor.

Pero ayer... ayer quise morirme, literalmente. Quise que eso que me estaba aplastando el pecho se vaya, me dejara tranquila... quise que mi vida entera diera un vuelco de 180º, para volver a mi bella y feliz normalidad. Quise que otras vidas dieran ese vuelco, para que sean más bellas y más felices que lo normal.
Me pregunté, como nunca había hecho antes, "¿por qué a mi?"... una a una se me revelaron las maldades que he hecho, algunas pequeñas, otras no tanto... y sinceramente, no creo que hayan sido para tanto. Bah, muy sinceramente, soy guacha pero tampoco la pavada. Y sin embargo... qué se yo.

La cuestión es que ayer, mientras lidiaba con mi desgracia, pensaba "cuando agarre el blog lo descoso"... pero no. Terminó siendo una entrada bastante de mierda.