Qué extraña es la tranquilidad después del caos y la revolución interna... la serenidad propia del post llanto, cuando sentís que la catarsis terminó y podés volver a arrancar. ¿A dónde se fue la angustia que me oprimía la garganta, el pecho, el estómago? ¿De dónde sale esta pseudo sonrisa que parece más una especie de burla? ¿Ya está? ¿Tal fácil era?...
Acá está mi autoestima dando señales de vida. Me dice al oído que todo va a estar bien, que tengo la fuerza y las ganas necesarias para llegar alto y recomponer el corazón... ya llegará con el tiempo -tal vez arrepentida ;)- la recompensa...
BLACKBIRD FLY... TAKE THESE BROKEN WINGS
AND LEARN TO FLY... AGAIN.
.