domingo, 18 de octubre de 2009

Vuelta nº 103.

Estaba perdida en mi propio interior. Dándole miles de vueltas a miles de asuntos... asuntos rebuscados o no, pero que yo misma conseguía que me lastimaran, que me rompieran por dentro. Hacía tiempo intentaba comenzar un proceso de (auto)¿re?construcción. Muy pocas veces lo lograba, porque me costaba decidir por dónde arrancar... o lo que era peor, no se trataba de volver a construir algo, sino de empezar a armarlo. Sí. Me encontraba con que nunca había sido nada; que todo era tiempo perdido jamás recuperado; que había sido, por muchos años, un espectro, una sombra, algo que podría llegar a ser, pero que... hasta hoy (y quién sabe hasta cuando) nunca fue.




viernes, 16 de octubre de 2009

Vuelta nº 102.

No sé si me tiró onda o no. Capaz que en mi inmenso deseo de que así sea, percibí señales totalmente inexistentes. Lo único que pido es, esta vez, no sufrir. Darme cuenta de una que el flaco ni cabida, o que sea la historia más larga y más feliz de mi vida, y que todo esto termine valiendo la pena.

Pausa nº 31.

Una sonrisa.
Una mano tendida.
Un gesto.
Alguna palabra.
Unas carcajadas.
Un secreto.
Una broma.
Una mirada.
Un beso.
Una sonrisa.
Una mueca.
Una caricia.
Un beso.
Lágrimas.
Un abrazo.
Una mirada.
Un beso.
Otra despedida.