viernes, 12 de marzo de 2010

Pausa nº 52 - Cómo se curan las heridas...

Llenaste la pradera cubierta
con polvo de estrellas en tus ojos
dificil es sentir
que al fin no lo tendras
hay tantas mañanas
pintandote la cara.


Y nunca podras volver
y nunca podras volver
estas perdida, hasta los pies
los pies...
Ya sabras que te diran
como se curan las heridas
ya sabras que te diran
como se curan las heridas

Dificil es sentir
que al fin no lo tendras
hay tantas mañanas
pintandote la cara

Y nunca podras volver
y nunca podras volver
estas perdida, hasta los pies
los pies...

Ya sabras que te diran
como se curan las heridas
ya sabras que te diran
como se curan las heridas.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Vuelta nº 151 - No me soporto.

Admiro a la gente que se relaciona conmigo. Sobre todo teniendo en cuenta que bancarme y aconsejarme es un acto suicida, de alto impacto a su malud mental.
Yo, de ser otro, no sería amigo mío. Soy histérica, cambiante, complicada... No, sin dudas no me soportaría.


Aunque (bah) no hace falta que yo no sea yo para no soportarme...

Me basta con estar encerrada todo el día dentro mío para no hacerlo.

viernes, 5 de marzo de 2010

Vuelta nº 150 - De fuerzas y babosas.

Se sabe, naturalmente, que soy una persona enamorada de las cosas simples. Hoy salía de casa para ir a la parada del bondi (ensayo de lo que será mi nueva rutina), y en la puerta de la librería había un nene de guardapolvo blanco, comiendo un alfajor, sentado en canastita de espaldas a la vereda, como en penitencia, observando algo que se encontraba en la pared. Me sorprendió, arrancándome una sonrisa, ver que éso que él contemplaba tan embelezadamente era una pequeña babosa que escalaba lentamente la construcción. La imagen me maravilló tanto, que inmediatamente me sumé de forma inconciente al cuadro, tan sencillo como mágico.
La pared, la babosa, el nene, y yo, éramos sólo una pequeñísima parte del universo, que en ese instante, estábamos conectados por alguna extraña y, ante los ojos de cualquiera, invisible fuerza cósmica.
Algunas veces me ocurre, me vuelvo más conciente de mi contacto con la Tierra, y mi humilde forma de influir en ella... Sin dudas, esta mañana, fue una de esas veces.