miércoles, 2 de septiembre de 2009

Vuelta nº 66.

En algunos aspectos soy la persona más directa del mundo,
no tengo problema. Hay otras cosas que tal vez son más delicadas
y trato de tener tacto, aunque la mayoría de las veces
no me sale, suelo ser muy cruel.
Generalmente fallo a ese principio cuando ser directa,
implica dejarme expuesta emocionalmente a mí misma.

No sé si me explico.

martes, 1 de septiembre de 2009

Pausa nº 20.

Hoy me preparé una taza de mate cocido (amo el mate cocido, al igual que al mate), le eché las dos cucharaditas de azúcar, y revolví. Esto generó, lógicamente, un remolino de infusión caliente.
No sé si todos los mate cocidos o los míos solamente, hacen una especie de "espumita" al revolverlos. Esto permite visualizar mejor la dirección del torbellino, y ahí pensé: ÉSO era como MI VIDA. Girando alrededor de un solo punto, y recurriendo siempre a él.
Se me ocurrió sacar la cuchara y dejar que una gotita cayera en ese remolino interminable, y aunque sabía lo que iba a pasar, me quedé esperando. La gota desarmó la espuma en el punto exacto donde cayó, pero después todo siguió su curso, directo al centro de la taza...

Y ahí se me vino el mundo abajo, no podía creerlo. Yo sospechaba que mi vida era insulsa y aburrida, pero no TAN insulsa y TAN aburrida como una taza de mate cocido.

Vuelta nº 65.

Absolutamente siempre que me subo a un colectivo, busco sentarme a la izquierda, en uno de los asientos dobles, del lado de la ventanilla.
Debe ser porque mirando el afuera me desconecto totalmente, y espero que de la nada en el asiento vacío al lado mío, se materialice ESA persona que me cambie la vida.

Mi mamá dice que es porque soy zurda, que pasa por una cuestion de motricidad... pero a mi que no me joda... es porque me siento extremadamente sola y de repente necesito compañía, así sea la de un extraño, y sólo por 20 cuadras.